Cuevona

La Cuevona es un abrigo de grandes dimensiones situado a unos 20 metros al noroeste del yacimiento anterior. Presenta buenas condiciones para refugiar a un amplio número de personas, aunque no presenta unas cualidades tan buenas como los Corralones.

El abrigo es frecuentado por cazadores, se puede ver algún cartucho de escopeta en el suelo y botellas de cristal rotas, y en el pasado por los pastores de la zona. Estos frecuentadores acostumbraban a encender hogueras, por lo que las paredes están muy ennegrecidas por los hollines.

Las pinturas se extienden por tres paneles bien diferenciados, el primero de todos con una orientación SE y está fuertemente afectado por costras calcáreas que cubren gran parte de las representaciones pintadas. Los otros dos paneles están orientados al O-SO y están casi cubiertos por completo de óxidos, hollín, concreciones calcáreas y rastros de la escorrentía del agua, por lo que sus representaciones son casi imposibles de diferenciar. Es una lástima su mal estado de conservación, ya que lo que se atisba de este panel da una imagen muy interesante.

Al final de la superficie cubierta por el voladizo rocoso hay un pequeño escalón natural en la roca de un metro de altura aproximadamente, y en su parte superior dos pequeñas cazoletas, una totalmente terminada y la otra tan sólo insinuada, siendo uno de los pocos casos en la provincia de León de asociación de petroglifos y de pintura esquemática.